Objetivos
FIPA existe para promover de una manera activa las ideas en que, como padres de niños afectados con autismo, creemos firmemente:
- Es mucho lo que puede hacerse para ayudar a un niño con autismo.
- Es de fundamental importancia un diagnóstico temprano, si es posible cuando el niño tiene 2 ó 3 años. Una de las cosas más perjudiciales para un niño con autismo es demorar su diagnóstico. Muchos profesionales piensan que es muy duro darle a un padre un diagnóstico de autismo. Y, sin duda, no se equivocan. Pero en lo que sí se equivocan es en que demorar un diagnóstico sólo significa demorar el inicio de una terapia efectiva (y por tanto de la recuperación del niño).
- La mejor alternativa terapéutica que puede ofrecerse a un niño pequeño, en edad preescolar, diagnosticado dentro del espectro autista es un programa terapéutico conductual (también llamado ABA, por su acrónimo en inglés, terapia Loovas o similar).
- Para los niños con autismo en edad escolar la mejor alternativa educativa la ofrece el programa TEACCH (abreviación en inglés deTratamiento y Educación de Niños con Autismo y Problemas de Comunicación relacionados), desarrollado en la década de 1970 por el Dr. Eric Schopler.
- En muchos casos, determinadas terapias biológicas (dietas libres de gluten y caseína, terapias de mega-vitaminas, etc.) logran potenciar los progresos que se dan a partir de un buen programa educativo. (Más información en le sección BIBLIOTECA de esta página)
- La principal barrera con que se encuentran muchas familias que reciben un diagnóstico de autismo (o trastorno generalizado del desarrollo) es la falta de información y orientación acerca de cómo proceder para ayudar de la manera más efectiva a sus hijos.
¿Qué Ofrecemos?
Compartir información y experiencia: Los padres que formamos FIPA ofrecemos la posibilidad de copmpartir con nuevas familias información y nuestra experiencia sobre las alternativas educativas que realmente funcionan, así como sobre otro tipo de tratamientos (dietas, métodos biológicos)
Formación de educadores: FIPA promueve la formación de educadores y profesionales en los enfoques educativos de éxito probado, organizando cursos y trabajando con profesionales de amplia experiencia el campo de la educación de niños con autismo.
Formación de padres: el autismo es un trastorno complejo; cuanto más y mejor formados estemos los padres, mejor podremos ayudar de una manera más efectiva a nuestros hijos, eligiendo los mejores programas y alternativas educativas, a lo largo de las diferentes etapas de la vida de nuestros hijos.
Asistencia en la formación de equipos educativos: FIPA mantiene relación con sicólogas y educadoras formadas en técnicas conductuales y en el método TEACCH. Son profesionales capacitadas tanto para realizar terapia con niños, como para formar a miembros de la familia que quieran aprender técnicas de enseñanza efectivas con estos niños.
Grupos de auto-ayuda: existe un grupo de madres que se reúne periódicamente y que tiene como finalidad que las madres puedan intercambiar experiencias y vivencias con otras madres que puedan estar viviendo o hayan vivido situaciones similares.
Difusión de nuevos avances: es fundamental estar informados al día acerca de los nuevos avances en materia de investigación, especialmente en las áreas educativa y biológica. Por ese motivo mantenemos contacto regularmente con algunas de las principales organizaciones difusoras de este tipo de información, tales como FEAT - Families for Early Autism Treatment - (www.feat.org) y el ARI - Instituto de Investigación de Autismo, de San Diego (EE.UU.) -, del Dr. Bernard Rimland (www.autismresearchinstitute.com)